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viernes, 14 de octubre de 2011
Nace Nancy`Por Ser Niñas´ para parar la desigualdad de las niñas y la pobreza infantil
Descarga gratuita de fotografías de la muñeca y video de niñas en India en alta calidad en www.planspaintv.com
FAMOSA, empresa líder del sector juguetero español colabora con PLAN, organización internacional de protección de los derechos de la infancia con presencia en 68 países, en su campaña `Por Ser Niñas´
La primera muñeca solidaria de Famosa, recibe su nombre de la campaña internacional de PLAN que busca acabar con la doble discriminación que sufren las niñas por ser menores y mujeres. La compañía juguetera se une a la organización internacional de protección de los derechos de la infancia, para difundir el mensaje de que una niña con educación es una mujer con capacidad para decidir su futuro. Además, Famosa colabora en un proyecto de educación de PLAN en India con 150 becas de estudio y formación para jóvenes mujeres de la región del Rajastán.
La campaña de género `Por Ser Niñas´, de PLAN cuenta con una nueva embajadora. La muñeca Nancy se pone la pulsera de la campaña internacional de la organización de protección de los derechos de la infancia, presente en 68 países, para colaborar en parar la desigualdad de las niñas y la pobreza infantil, y contribuir a la educación de jóvenes mujeres de India.
Por primera vez en su historia, Famosa ha diseñado una muñeca solidaria que, además de entretener, divertir y favorecer el desarrollo de valores pedagógicos como la sociabilidad o el respeto por los demás, también enseña a los niños y niñas a tener conciencia social y poner atención a la situación del mundo en el que viven. Se trata de Nancy `Por Ser Niñas´ que recibe este nombre de la campaña internacional `Por ser niñas´ de PLAN que quiere acabar con la doble discriminación que sufren las más pequeñas por ser menores y mujeres.
Además de apoyar la campaña `Por ser niñas´ de PLAN a través de la creación de la nueva Nancy, Famosa subvenciona 150 becas para que niñas y adolescentes de la región de Rajastán en India puedan proseguir con sus estudios de educación secundaria y formación profesional. Se trata de una zona de India donde sólo un 5% de las niñas en edad de secundaria están escolarizadas.
José de la Gándara, consejero delegado de Famosa afirma que: “para Famosa es una gran satisfacción trabajar con PLAN en esta iniciativa solidaria. Las becas es sólo el principio de una colaboración que ahora cuenta con todo el apoyo de nuestra muñeca más emblemática, Nancy.”
“Las causas de las bajas tasas de escolarización y del abandono escolar en las niñas indias y en general de las niñas en países en vías de desarrollo, son múltiples pero están siempre ligadas a la pobreza y a la discriminación de género. En ambos casos el resultado es una vulneración de sus derechos fundamentales, como es el derecho a la educación. Por ello uno de los pilares del trabajo de PLAN en los 50 países en desarrollo en los que está presente es el trabajo para garantizar el acceso a la escuela de las niñas”, explica Concha López, directora general de PLAN en España.
En India donde, según el quinto informe anual `Por Ser Niñas´ sobre la situación de las menores en el mundo, elaborado por PLAN, sólo el 2% de la población del país se alegra de que nazca una mujer. Las niñas son consideradas “paray dhan” (`futura responsabilidad de otros´) por lo que sus padres no ven necesario tener que educarlas. Incluso los maestros se reafirman en esa creencia y realizan declaraciones como “¿para qué van a estudiar las niñas si al fin y al cabo tienen que ser amas de casa?”.
Día Internacional de las Niñas- Desde 2009 PLAN trabaja y recaba firmas para que la comunidad internacional declare el 22 de septiembre Día Internacional de las Niñas, como herramienta para centrar la atención en la causa de parar a discriminación de género y fomentar la creación de políticas que favorezcan y garanticen el cumplimiento de los derechos fundamentales de las niñas. La causa cuenta ya con el apoyo formal de los gobiernos de Canadá, Alemania, El Salvador, Guinea Bissau y Paquistán.
La presentación de Nancy `Por Ser Niñas´ coincide esta semana con un hecho de gran relevancia para la situación de las niñas en el mundo: el gobierno de Canadá, primera administración en unirse a la causa en 2009, eleva a la ONU la solicitud de creación de un Día Internacional de las Niñas.
En España ya son más de 6.500 las personas que apoyan con su firma esta iniciativa para que, al menos un día al año, la política internacional centre su atención en la discriminación que padecen las niñas de todo el mundo.
En nuestro país, además, la campaña `Por Ser Niñas´ con el apoyo directo de 35 empresas nacionales e internacionales líderes en su sector.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Por ser niñas 2011: Exposición fotográfica "A través de nuestros ojos"
Niños y niñas de cuatro continentes defienden sus derechos a través de la fotografía
PLAN inaugura en la estación de Adif Madrid-Chamartín, una exposición fotográfica interactiva que se enmarca en el programa “No puedo votar pero tengo una voz” y que muestra más de 100 fotografías tomadas por niños y niñas de España y países de Asia, África y América Latina dentro de los programas de participación infantil que la organización desarrolla en 50 países en vías de desarrollo.
“No puedo votar pero tengo una voz” forma parte del movimiento internacional “Paremos la pobreza infantil” de PLAN y pone a disposición de los niños y niñas las herramientas de comunicación necesarias para hacerse escuchar por la sociedad y conseguir que se respeten sus derechos.
La exposición, que visitará las principales ciudades españolas hasta septiembre de 2012, cuenta con un formato novedoso: en lugar de estar expuestas, las fotografías se proyectan en pantallas, gracias a la activación de un código QR, o código de barras bidimensional, que se lee a través de lectores que facilita la exposición o con el propio teléfono móvil del usuario.
Descarga gratuita de vídeo y fotografías de la exposición en alta calidad en www.planspaintv.com
La mirada de la infancia es clara, directa y transparente y así son las más de 100 fotografías hechas por menores de España y países de Asia, África y América Latina, organizada por la organización internacional de protección de la infancia, PLAN, que se ha inaugurado hoy en la estación de Adif Madrid-Chamartín y que, durante un año, recorrerá diversas estaciones de Adif en distintas ciudades españolas.
A través del programa “No puedo votar pero tengo una voz”, PLAN busca lograr la participación de los niños y niñas en la mejora y defensa de sus derechos. Sólo en América Latina más de 14.000 niños y niñas forman parte de diversos talleres de niños y niñas periodistas (“Child media”) uno de los proyectos junto con “Gobierno de los niños” del programa “No puedo votar pero tengo una voz”
Los talleres de fotografía son una de las principales actividades que la organización lleva a cabo para que, a través de la cámara de fotos, los menores hagan llegar sus preocupaciones y soluciones al resto de la sociedad. Así, las imágenes muestran sus realidades y problemas y dejan intuir las ansias de estos niños por conseguir un mundo mejor, un futuro diferente y su necesidad de participar activamente en este cambio.
“PLAN trabaja para y con los niños, por eso en los 50 países en desarrollo en los que está presente implementa proyectos de participación infantil, como talleres en los que han participado estos niños donde, además de conocimiento de video y fotografía, los niños reciben información clara de cuáles son sus derechos y que pueden y deben exigirlos”, explica Concha López, directora general de PLAN en España.
La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el próximo 6 de octubre, recoge en concreto fotografías hechas por niños y niñas de España, Haití, Colombia, Tailandia, Bangladesh, y Guinea Bissau, así como un programa de televisión realizado por más de 2.000 niños y adolescentes egipcios. El programa “Esma3oona” -“Escúchanos” en árabe-, que ha recibido varios premios internacionales, se emite cada viernes en la televisión egipcia.
Las fotografías, por su parte muestran las distintas realidades de cada país, las realizadas en Tailandia por 15 fotógrafas adolescentes se centran en las niñas, consideradas las pobres entre las pobres por ser menores y mujeres. La mirada sobre las niñas se enmarca en la campaña internacional “Por ser niñas” de PLAN, que busca acabar con la inequidad de género y prácticas como el matrimonio infantil o la mutilación genital femenina que afecta a millones de niñas en el mundo.
En Bangladesh, la temática elegida ha sido los casi medio millón de niños y niñas que viven en la calle. Catorce de estos menores han retratado su vida en las calles de Dhaka, la capital del país.
En el caso de Haití, el terremoto y sus consecuencias ha sido el tema elegido por 22 menores que a través de la fotografía reflejan su día a día un año después del seísmo. PLAN busca incluir a través de este proyecto a la población infantil haitiana, que supone el 50% del total del país, en el proceso de reconstrucción. “Somos el futuro de Haití así que tenemos que formar parte de su recuperación”, afirma Lubin, haitiano de 14 años y cuyas fotografías se pueden ver en la exposición.
En España han sido niños de tres Centros de Participación e Integración de Inmigrantes de la Comunidad de Madrid ( Centro Hispano-Ecuatoriano II, Centro Hispano-Americano Sur y Centro Hispano - Colombiano) los que han participado en los talleres de PLAN sobre fotografía y derechos de la infancia. Los menores han reflejado su vida diaria en las calles de Leganés y Madrid capital, en donde viven.
“Los niños pasan por alto las reglas de la composición y hacen una lectura cándida de la realidad”, asegura Sandra Díaz, fotógrafa que ha impartido el taller a los niños de Madrid.
Almendra, participante de 12 años ha retratado a un padre jugando con sus hijos en un parque explica que: “hay muchos padres que no brindan a sus hijos el derecho a la recreación y los niños pequeños tienen derecho a ir al parque, a jugar y a divertirse”.
Microdonaciones por cada comentario en Internet. En la web www.atravesdenuestrosojos.com los internautas podrán votar, comentar e incluso compartir el título que les sugiere todas las fotografías de la exposición. Por cada uno de estos comentarios, Nivea donará 0,25€ para becas escolares para niños y niñas de Camerún. También podrán participar en un concurso fotográfico sobre derechos de la infancia con sus propias imágenes.
Una exposición interactiva gracias al código QR. PLAN acerca las nuevas tecnologías a los niños y niñas como herramienta para hacer oír su voz. En este sentido la exposición, mantiene el mismo carácter tecnológico ya que sustituye el clásico formato de exposición en la pared, por la proyección de las fotografías en pantalla.
Los visitantes tendrán a su disposición una serie de postales con un código QR impreso. A través de un lector de ese código de barras bidimensional, se activa la proyección de las fotografías y/o vídeo en una pantalla junto con datos sobre el contexto en que fueron tomadas y pequeñas pinceladas de la biografía de sus autores. Esta novedosa idea ha sido desarrollada por el Instituto Europeo di Design (IED) que, una vez más, ha decidido colaborar con PLAN.
La exposición está financiada por NIVEA en el marco de su convenio de colaboración internacional hasta 2012. NIVEA que celebra su 100 aniversario, se ha convertido en socio estratégico de PLAN para promover a escala mundial un cambio positivo en las condiciones de vida de los niños y niñas de todo el mundo.
Se trata también de una exposición itinerante que recorrerá durante un año, coincidiendo con el año del 75 aniversario de PLAN, otras estaciones de Adif en las ciudades de Valencia, Sevilla, Barcelona y A Coruña. Esta muestra se enmarca dentro del convenio de colaboración firmado entre el presidente de Adif, Antonio González Marín, y la directora general de la PLAN en España, Concha López, para desarrollar actividades de sensibilización social y difusión de los proyectos y campañas de PLAN.
A medida que la exposición se vaya desplazando por las diferentes ciudades se sumarán fotos hechas por niños residentes en dichas localidades que también habrán recibido un taller de fotografía y de derechos de la infancia.
PLAN, organización internacional de protección de derechos de la infancia presente en 68 países a través de 7.400 proyectos http://plan-espana.org/
PLAN inaugura en la estación de Adif Madrid-Chamartín, una exposición fotográfica interactiva que se enmarca en el programa “No puedo votar pero tengo una voz” y que muestra más de 100 fotografías tomadas por niños y niñas de España y países de Asia, África y América Latina dentro de los programas de participación infantil que la organización desarrolla en 50 países en vías de desarrollo.
“No puedo votar pero tengo una voz” forma parte del movimiento internacional “Paremos la pobreza infantil” de PLAN y pone a disposición de los niños y niñas las herramientas de comunicación necesarias para hacerse escuchar por la sociedad y conseguir que se respeten sus derechos.
La exposición, que visitará las principales ciudades españolas hasta septiembre de 2012, cuenta con un formato novedoso: en lugar de estar expuestas, las fotografías se proyectan en pantallas, gracias a la activación de un código QR, o código de barras bidimensional, que se lee a través de lectores que facilita la exposición o con el propio teléfono móvil del usuario.
Descarga gratuita de vídeo y fotografías de la exposición en alta calidad en www.planspaintv.com
La mirada de la infancia es clara, directa y transparente y así son las más de 100 fotografías hechas por menores de España y países de Asia, África y América Latina, organizada por la organización internacional de protección de la infancia, PLAN, que se ha inaugurado hoy en la estación de Adif Madrid-Chamartín y que, durante un año, recorrerá diversas estaciones de Adif en distintas ciudades españolas.
A través del programa “No puedo votar pero tengo una voz”, PLAN busca lograr la participación de los niños y niñas en la mejora y defensa de sus derechos. Sólo en América Latina más de 14.000 niños y niñas forman parte de diversos talleres de niños y niñas periodistas (“Child media”) uno de los proyectos junto con “Gobierno de los niños” del programa “No puedo votar pero tengo una voz”
Los talleres de fotografía son una de las principales actividades que la organización lleva a cabo para que, a través de la cámara de fotos, los menores hagan llegar sus preocupaciones y soluciones al resto de la sociedad. Así, las imágenes muestran sus realidades y problemas y dejan intuir las ansias de estos niños por conseguir un mundo mejor, un futuro diferente y su necesidad de participar activamente en este cambio.
“PLAN trabaja para y con los niños, por eso en los 50 países en desarrollo en los que está presente implementa proyectos de participación infantil, como talleres en los que han participado estos niños donde, además de conocimiento de video y fotografía, los niños reciben información clara de cuáles son sus derechos y que pueden y deben exigirlos”, explica Concha López, directora general de PLAN en España.
La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el próximo 6 de octubre, recoge en concreto fotografías hechas por niños y niñas de España, Haití, Colombia, Tailandia, Bangladesh, y Guinea Bissau, así como un programa de televisión realizado por más de 2.000 niños y adolescentes egipcios. El programa “Esma3oona” -“Escúchanos” en árabe-, que ha recibido varios premios internacionales, se emite cada viernes en la televisión egipcia.
Las fotografías, por su parte muestran las distintas realidades de cada país, las realizadas en Tailandia por 15 fotógrafas adolescentes se centran en las niñas, consideradas las pobres entre las pobres por ser menores y mujeres. La mirada sobre las niñas se enmarca en la campaña internacional “Por ser niñas” de PLAN, que busca acabar con la inequidad de género y prácticas como el matrimonio infantil o la mutilación genital femenina que afecta a millones de niñas en el mundo.
En Bangladesh, la temática elegida ha sido los casi medio millón de niños y niñas que viven en la calle. Catorce de estos menores han retratado su vida en las calles de Dhaka, la capital del país.
En el caso de Haití, el terremoto y sus consecuencias ha sido el tema elegido por 22 menores que a través de la fotografía reflejan su día a día un año después del seísmo. PLAN busca incluir a través de este proyecto a la población infantil haitiana, que supone el 50% del total del país, en el proceso de reconstrucción. “Somos el futuro de Haití así que tenemos que formar parte de su recuperación”, afirma Lubin, haitiano de 14 años y cuyas fotografías se pueden ver en la exposición.
En España han sido niños de tres Centros de Participación e Integración de Inmigrantes de la Comunidad de Madrid ( Centro Hispano-Ecuatoriano II, Centro Hispano-Americano Sur y Centro Hispano - Colombiano) los que han participado en los talleres de PLAN sobre fotografía y derechos de la infancia. Los menores han reflejado su vida diaria en las calles de Leganés y Madrid capital, en donde viven.
“Los niños pasan por alto las reglas de la composición y hacen una lectura cándida de la realidad”, asegura Sandra Díaz, fotógrafa que ha impartido el taller a los niños de Madrid.
Almendra, participante de 12 años ha retratado a un padre jugando con sus hijos en un parque explica que: “hay muchos padres que no brindan a sus hijos el derecho a la recreación y los niños pequeños tienen derecho a ir al parque, a jugar y a divertirse”.
Microdonaciones por cada comentario en Internet. En la web www.atravesdenuestrosojos.com los internautas podrán votar, comentar e incluso compartir el título que les sugiere todas las fotografías de la exposición. Por cada uno de estos comentarios, Nivea donará 0,25€ para becas escolares para niños y niñas de Camerún. También podrán participar en un concurso fotográfico sobre derechos de la infancia con sus propias imágenes.
Una exposición interactiva gracias al código QR. PLAN acerca las nuevas tecnologías a los niños y niñas como herramienta para hacer oír su voz. En este sentido la exposición, mantiene el mismo carácter tecnológico ya que sustituye el clásico formato de exposición en la pared, por la proyección de las fotografías en pantalla.
Los visitantes tendrán a su disposición una serie de postales con un código QR impreso. A través de un lector de ese código de barras bidimensional, se activa la proyección de las fotografías y/o vídeo en una pantalla junto con datos sobre el contexto en que fueron tomadas y pequeñas pinceladas de la biografía de sus autores. Esta novedosa idea ha sido desarrollada por el Instituto Europeo di Design (IED) que, una vez más, ha decidido colaborar con PLAN.
La exposición está financiada por NIVEA en el marco de su convenio de colaboración internacional hasta 2012. NIVEA que celebra su 100 aniversario, se ha convertido en socio estratégico de PLAN para promover a escala mundial un cambio positivo en las condiciones de vida de los niños y niñas de todo el mundo.
Se trata también de una exposición itinerante que recorrerá durante un año, coincidiendo con el año del 75 aniversario de PLAN, otras estaciones de Adif en las ciudades de Valencia, Sevilla, Barcelona y A Coruña. Esta muestra se enmarca dentro del convenio de colaboración firmado entre el presidente de Adif, Antonio González Marín, y la directora general de la PLAN en España, Concha López, para desarrollar actividades de sensibilización social y difusión de los proyectos y campañas de PLAN.
A medida que la exposición se vaya desplazando por las diferentes ciudades se sumarán fotos hechas por niños residentes en dichas localidades que también habrán recibido un taller de fotografía y de derechos de la infancia.
PLAN, organización internacional de protección de derechos de la infancia presente en 68 países a través de 7.400 proyectos http://plan-espana.org/
viernes, 17 de junio de 2011
16 DE JUNIO: DIA DEL NIÑO AFRICANO
16 DE JUNIO: DIA DEL NIÑO AFRICANO
Descarga gratuita de fotografías en alta calidad en www.planspaintv.com
PLAN alerta de que la vida en las zonas chabolistas hace más vulnerables a las niñas africanas
32 millones de niños y niñas viven en las calles de África, un número que ha ido creciendo exponencialmente en las últimas décadas debido, en mayor parte, a las migraciones de las zonas rurales a la ciudad. En Kenia se ha pasado de 115 menores en la calle en 1975 a casi 300.000 en 2007.
30 millones de niñas en el mundo viven en la calle en zonas chabolistas frente a los 70 millones de menores varones. Sin embargo, ellas son más vulnerables al ser sometidas a prácticas ligadas a la discriminación de género como el matrimonio temprano, a los embarazos no deseados consecuencia del abuso sexual y, en el caso de las niñas africanas, la mutilación genital femenina.
Sólo en Nairobi, la capital de Kenia, existen 60.000 menores en la calle. La mitad de ellos nacieron en barrios pobres de esta ciudad mientras que el resto procede de las áreas rurales del país. Esta migración desde el campo a las grandes urbes del país ha influido en que el número de niños y niñas de la calle en Kenia haya pasado de, apenas unas decenas de menores en 1975 a los casi 300.000 de 2007, según datos aportados por Naciones Unidas. Pero no se trata de un caso aislado. Este fenómeno migratorio tiene un carácter global: por primera vez en la historia de la humanidad hay más personas viviendo en la ciudad que en el ámbito rural.
Esta afluencia masiva de personas a las capitales ha provocado que la gran mayoría de la población urbana viva en los suburbios chabolistas, los cuales crecen a un ritmo incesante. Es lo que ocurre en Sierra Leona o Sudán, donde el 97% y el 94% de los habitantes de sus ciudades viven en zonas marginales. El problema en África es tal que el 72% de la población chabolista de todo el mundo se encuentra en la zona Subsahariana de dicho continente.
Es en estas zonas de la ciudad en las que la seguridad y las instalaciones brillan por su ausencia, donde se agrupan la mayoría de menores de la calle. De ellos, el 30% son niñas. A pesar de que el porcentaje es sensiblemente inferior al de los menores varones, PLAN, la organización internacional de protección de derechos de la infancia, alerta de que la situación de vulnerabilidad de las niñas africanas de la calle es mucho mayor que la de los niños.
Ellas, por el hecho de ser mujeres y menores, sufren una doble discriminación que las coloca en una posición de vulnerabilidad con mayores posibilidades de sufrir abusos sexuales y caer en mafias de tráfico infantil que las fuerzan a prostituirse. Por otro lado, además de tener que enfrentarse a embarazos no deseados, son las niñas, y no los niños, quienes son sometidas a prácticas discriminatorias como el matrimonio temprano o la mutilación genital femenina.
Los motivos que empujan a las niñas y adolescentes africanas a emigrar a la ciudad son varios: Falta de empleo y de acceso a la educación en sus comunidades, necesidad de cooperar económicamente con sus familias –poder colaborar con las tasas escolares de los hermanos varones, reducir el gasto familiar con la reducción de los miembros de la familia, ahorrar dinero para poder construir una casa-. Muchas huyen también de matrimonios forzados y de la práctica de la mutilación genital femenina, habitual en el África subsahariana y especialmente en zonas rurales.
Concha López, directora general de PLAN en España asegura que: “Las grandes ciudades están llenas de oportunidades para las niñas que, sin embargo, desaparecen cuando se ven obligadas a vivir en la calle. Las niñas ven limitada su vida y sus derechos fundamentales continuamente vulnerados debido a la inseguridad y ausencia de servicios básicos.” PLAN, presente en 21 países africanos, trabaja para que los derechos de estas niñas sean respetados y puedan convertirse en mujeres con capacidad de decisión sobre sus propias vidas, mujeres que puedan participar activamente en el desarrollo de su vida, sus comunidades y de la ciudad.
Historias de niñas africanas de la calle. Una de estas emigrantes es Trina, una adolescente de Zambia de 17 años que vive desde 2009 en las calles de Kitwe con su hija de tres años y sus padres, ambos ciegos: “Salimos de nuestra comunidad creyendo que las oportunidades en la ciudad serían mejores. Dejé la escuela hace tres años y ahora vendo cepillos en la calle. Nunca me siento a salvo. En cada esquina hay gente que quiere hacernos daño”.
Estas niñas y adolescentes de la calle sufre en muchos casos de violencia sexual y física, sin embargo, no se atreven a pedir ayuda o denunciar los hechos porque en muchos casos son las propias autoridades quienes abusan de ellas o las detienen al tomarlas por prostitutas o delincuentes: “La policía nos detiene, no quiere que estemos en la calle. Algunos son buenos pero otros son malos y nos pegan”, cuenta Angie, una nigeriana de 12 años que de mayor quiere ser abogada para poder defender a niñas como ella.
“La vida en la calle me ha robado mis sueños”, afirma una niña de la calle participante en una charla organizada por PLAN en Ghana en la que treinta de estos menores se reunieron con representantes de la organización para discutir e intentar ponerle solución a un problema que afecta a más de 28.000 menores de edad sólo en Accra, la capital. Esta actividad se engloba dentro de los proyectos de participación infantil que PLAN promueve para que las voces de los niños y niñas sean escuchadas. En el caso de Ghana, los menores de la calle tuvieron la oportunidad de hablar de igual a igual y de proporcionar a los adultos una visión profunda y desde dentro del problema.
Durante el encuentro, estos treinta niños y niñas enumeraron la pobreza, la negligencia de los padres y los hogares desestructurados como las principales causas que provocan que los menores acaben viviendo en la calle. Otras razones que dieron fueron la rebeldía de los jóvenes, la influencia de sus grupos de amigos, las guerras y los conflictos. En muchos casos los niños que llegan a la ciudad se quedan en casa de familiares que, finalmente, o bien, no pueden cuidarles, o bien, les maltratan lo que provoca que los menores acaben viviendo en la calle.
PLAN en África y la campaña internacional Por Ser Niñas. PLAN trabaja en 21 países africanos para asegurar el derecho de las niñas a una vivienda y a recibir educación, el derecho a tener acceso a servicios de salud asequibles, el derecho a un transporte público seguro, el derecho a vivir sin violencia y a contar con espacios de protección. Además, PLAN centra su atención en garantizar la protección y el acceso de las niñas africanas a la educación como instrumento para luchar contra prácticas como el matrimonio temprano, la mutilación genital femenina, el trabajo infantil o el tráfico de menores.
La educación es clave para que una niña desarrolle plenamente su potencial y tenga capacidad de decisión sobre su vida: a qué edad y con quién se quiere casar, qué número de hijos quiere tener y qué profesión elegir. Por eso PLAN, a través de su campaña internacional Por Ser Niñas busca llamar la atención sobre la situación de las niñas en todo el mundo, y propone soluciones para ellas que, simplemente “por ser niñas”, sufren una doble discriminación por género y edad, convirtiéndose en ‘las más pobres entre los pobres’
Descarga gratuita de fotografías en alta calidad en www.planspaintv.com
PLAN alerta de que la vida en las zonas chabolistas hace más vulnerables a las niñas africanas
32 millones de niños y niñas viven en las calles de África, un número que ha ido creciendo exponencialmente en las últimas décadas debido, en mayor parte, a las migraciones de las zonas rurales a la ciudad. En Kenia se ha pasado de 115 menores en la calle en 1975 a casi 300.000 en 2007.
30 millones de niñas en el mundo viven en la calle en zonas chabolistas frente a los 70 millones de menores varones. Sin embargo, ellas son más vulnerables al ser sometidas a prácticas ligadas a la discriminación de género como el matrimonio temprano, a los embarazos no deseados consecuencia del abuso sexual y, en el caso de las niñas africanas, la mutilación genital femenina.
Sólo en Nairobi, la capital de Kenia, existen 60.000 menores en la calle. La mitad de ellos nacieron en barrios pobres de esta ciudad mientras que el resto procede de las áreas rurales del país. Esta migración desde el campo a las grandes urbes del país ha influido en que el número de niños y niñas de la calle en Kenia haya pasado de, apenas unas decenas de menores en 1975 a los casi 300.000 de 2007, según datos aportados por Naciones Unidas. Pero no se trata de un caso aislado. Este fenómeno migratorio tiene un carácter global: por primera vez en la historia de la humanidad hay más personas viviendo en la ciudad que en el ámbito rural.
Esta afluencia masiva de personas a las capitales ha provocado que la gran mayoría de la población urbana viva en los suburbios chabolistas, los cuales crecen a un ritmo incesante. Es lo que ocurre en Sierra Leona o Sudán, donde el 97% y el 94% de los habitantes de sus ciudades viven en zonas marginales. El problema en África es tal que el 72% de la población chabolista de todo el mundo se encuentra en la zona Subsahariana de dicho continente.
Es en estas zonas de la ciudad en las que la seguridad y las instalaciones brillan por su ausencia, donde se agrupan la mayoría de menores de la calle. De ellos, el 30% son niñas. A pesar de que el porcentaje es sensiblemente inferior al de los menores varones, PLAN, la organización internacional de protección de derechos de la infancia, alerta de que la situación de vulnerabilidad de las niñas africanas de la calle es mucho mayor que la de los niños.
Ellas, por el hecho de ser mujeres y menores, sufren una doble discriminación que las coloca en una posición de vulnerabilidad con mayores posibilidades de sufrir abusos sexuales y caer en mafias de tráfico infantil que las fuerzan a prostituirse. Por otro lado, además de tener que enfrentarse a embarazos no deseados, son las niñas, y no los niños, quienes son sometidas a prácticas discriminatorias como el matrimonio temprano o la mutilación genital femenina.
Los motivos que empujan a las niñas y adolescentes africanas a emigrar a la ciudad son varios: Falta de empleo y de acceso a la educación en sus comunidades, necesidad de cooperar económicamente con sus familias –poder colaborar con las tasas escolares de los hermanos varones, reducir el gasto familiar con la reducción de los miembros de la familia, ahorrar dinero para poder construir una casa-. Muchas huyen también de matrimonios forzados y de la práctica de la mutilación genital femenina, habitual en el África subsahariana y especialmente en zonas rurales.
Concha López, directora general de PLAN en España asegura que: “Las grandes ciudades están llenas de oportunidades para las niñas que, sin embargo, desaparecen cuando se ven obligadas a vivir en la calle. Las niñas ven limitada su vida y sus derechos fundamentales continuamente vulnerados debido a la inseguridad y ausencia de servicios básicos.” PLAN, presente en 21 países africanos, trabaja para que los derechos de estas niñas sean respetados y puedan convertirse en mujeres con capacidad de decisión sobre sus propias vidas, mujeres que puedan participar activamente en el desarrollo de su vida, sus comunidades y de la ciudad.
Historias de niñas africanas de la calle. Una de estas emigrantes es Trina, una adolescente de Zambia de 17 años que vive desde 2009 en las calles de Kitwe con su hija de tres años y sus padres, ambos ciegos: “Salimos de nuestra comunidad creyendo que las oportunidades en la ciudad serían mejores. Dejé la escuela hace tres años y ahora vendo cepillos en la calle. Nunca me siento a salvo. En cada esquina hay gente que quiere hacernos daño”.
Estas niñas y adolescentes de la calle sufre en muchos casos de violencia sexual y física, sin embargo, no se atreven a pedir ayuda o denunciar los hechos porque en muchos casos son las propias autoridades quienes abusan de ellas o las detienen al tomarlas por prostitutas o delincuentes: “La policía nos detiene, no quiere que estemos en la calle. Algunos son buenos pero otros son malos y nos pegan”, cuenta Angie, una nigeriana de 12 años que de mayor quiere ser abogada para poder defender a niñas como ella.
“La vida en la calle me ha robado mis sueños”, afirma una niña de la calle participante en una charla organizada por PLAN en Ghana en la que treinta de estos menores se reunieron con representantes de la organización para discutir e intentar ponerle solución a un problema que afecta a más de 28.000 menores de edad sólo en Accra, la capital. Esta actividad se engloba dentro de los proyectos de participación infantil que PLAN promueve para que las voces de los niños y niñas sean escuchadas. En el caso de Ghana, los menores de la calle tuvieron la oportunidad de hablar de igual a igual y de proporcionar a los adultos una visión profunda y desde dentro del problema.
Durante el encuentro, estos treinta niños y niñas enumeraron la pobreza, la negligencia de los padres y los hogares desestructurados como las principales causas que provocan que los menores acaben viviendo en la calle. Otras razones que dieron fueron la rebeldía de los jóvenes, la influencia de sus grupos de amigos, las guerras y los conflictos. En muchos casos los niños que llegan a la ciudad se quedan en casa de familiares que, finalmente, o bien, no pueden cuidarles, o bien, les maltratan lo que provoca que los menores acaben viviendo en la calle.
PLAN en África y la campaña internacional Por Ser Niñas. PLAN trabaja en 21 países africanos para asegurar el derecho de las niñas a una vivienda y a recibir educación, el derecho a tener acceso a servicios de salud asequibles, el derecho a un transporte público seguro, el derecho a vivir sin violencia y a contar con espacios de protección. Además, PLAN centra su atención en garantizar la protección y el acceso de las niñas africanas a la educación como instrumento para luchar contra prácticas como el matrimonio temprano, la mutilación genital femenina, el trabajo infantil o el tráfico de menores.
La educación es clave para que una niña desarrolle plenamente su potencial y tenga capacidad de decisión sobre su vida: a qué edad y con quién se quiere casar, qué número de hijos quiere tener y qué profesión elegir. Por eso PLAN, a través de su campaña internacional Por Ser Niñas busca llamar la atención sobre la situación de las niñas en todo el mundo, y propone soluciones para ellas que, simplemente “por ser niñas”, sufren una doble discriminación por género y edad, convirtiéndose en ‘las más pobres entre los pobres’
viernes, 28 de enero de 2011
ONG PLAN: Paquistan: 6 meses después de la inundaciones
Para descarga de fotografías gratuitas y sin derechos sobre la situación en el terreno: www.planspaintv.com
Seis meses después de las inundaciones, la organización internacional de protección de la infancia centra su atención en la protección y la vuelta al colegio de miles de niños
La escasez de alimentos y el duro invierno en Paquistán ponen al límite a millones de niños y niñas
PLAN advierte de que, seis meses después de las peores inundaciones de Paquistán de los últimos ochenta años, la crisis continúa en el país asiático, donde la falta de comida, cobijo y las bajas temperaturas invernales dificultan la supervivencia de millones de familias y menores.
La organización internacional ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campos situados a lo largo del país desde el pasado agosto, y actualmente distribuye kits de invierno a miles de familias, que incluyen mantas, colchones y material de primera necesidad para poder resistir las bajas temperaturas.
PLAN ha facilitado el regreso a la escuela a 261.000 menores en los últimos seis meses y trabaja para que 58.000 niños y niñas puedan volver a la escuela en el sur de Punjab. Además, alerta de que las duras condiciones de las familias exponen a miles de menores a matrimonios infantiles, que, especialmente en el caso de las niñas, conllevan unos altos índices de abandono escolar.
Cuando se cumplen seis meses de las inundaciones que devastaron Paquistán, PLAN, la organización internacional de defensa de los derechos de la infancia, llama la atención sobre la situación de vulnerabilidad en la que viven los niños y niñas del país, que suponen el 48% de la población y la mitad de los cerca de 20 millones de damnificados.
Medio año después de las inundaciones que dejaron una quinta parte del país bajo el agua y en las que murieron casi 2.000 personas, 20 millones fueron afectadas y más de un millón 700 mil casas desaparecieron, la situación continúa siendo de emergencia y corre el peligro de agravarse ante las bajas temperaturas y la escasez de alimentos.
Hasta la fecha, PLAN ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campamentos situados en los distritos afectados de Muzaffargarh, Layyah, Rajanpur, en Punjab, y los distritos de Ghotki, Khair Pur and Thatta, en la región de Sindh. Entre la población desplazada se ha repartido agua y comida, se han construido bombas de extracción de agua y se ha garantizado refugio en tiendas y distribuido kits de emergencia sanitaria.
En un contexto donde los adultos no tienen capacidad para cubrir las necesidades de los menores, aumenta el riesgo de matrimonios infantiles y se disparan los índices de absentismo escolar, especialmente entre las niñas, según un estudio llevado a cabo por PLAN en conjunto con la organización “Interact Worldwide” en la región de Punjab.
“Situaciones catastróficas como la inundaciones de Paquistán no pueden caer en el olvido. Es necesario poder garantizar la alimentación, la seguridad y el acceso a la educación de millones de niños y niñas”, asegura Concha López, directora general de PLAN en España.
Como parte del programa de asistencia a la infancia que PLAN desarrolla en Paquistán, la organización vigila de cerca este tipo de prácticas, que afectan especialmente a la niñas y provocan altos grados de absentismo escolar entre las menores.
Los “Espacios de seguridad para niños”, claves para su protección y educación:
Zubaida es una niña de 8 años que vivía en el distrito de Layyah, uno de los más afectados, cuando las lluvias torrenciales comenzaron a anegar el territorio. Justo antes de que el pueblo quedase arrasado, la radio local alertó a toda la población que debían abandonar sus hogares, un mensaje que desató el pánico entre los vecinos:
“Estaba asustada porque pensaba que toda mi familia moriría”, dice Zubaida, que participa en uno de los 242 “Espacios de seguridad para los niños” (“Child Friendly Spaces”) que PLAN ha puesto en marcha en los campamentos de desplazados y localidades afectadas para que los menores puedan continuar aprendiendo y jugando atendidos por voluntarios y especialistas.
Por el momento, 12.914 niños y niñas disfrutan de estos centros, donde pueden recuperar la sensación de cotidianeidad y se sienten tranquilos, condiciones fundamentales para su recuperación emocional y la superación del trauma de la tragedia.
Sahid, de diez años, corrobora las palabras de Zubaida y asegura que su miedo y ansiedad desaparecieron cuando se unió a otros niños en estos centros: “Soy feliz ahora y ya no estoy asustado”.
Rashida, coordinador de uno de estos espacios, afirma que “al principio fue difícil restablecer la confianza en los niños; no querían venir porque temían que volviese a haber inundaciones”.
Sin embargo, Rashida planeó juegos y actividades, y los niños comenzaron a participar, dejando los malos recuerdos atrás: “fui capaz de olvidar ciertas cosas mientras jugaba y dibujaba con otros niños”, dice Hasan, de sólo siete años.
Los “Child Friendly Spaces” también son una fuente de información para los padres sobre cómo ha impactado la tragedia en los niños y cómo pueden ayudarles mejor. Asimismo, ayudan a los progenitores, especialmente a las madres, a restablecer sus vidas y a darles tiempo a cuidar de la casa mientras los menores están atendidos.
“Los desastres devastan. Algunos impactos, como el shock y el trauma, no son visibles. Estos espacios no sólo pretenden dar protección, sino ser un catalizador de su mala experiencia”, matiza Unni Krishnan.
PLAN en Pakistán: la vuelta a clase es una prioridad
En el campo de la enseñanza y en conjunción con otras organizaciones, PLAN ha facilitado el acceso a la educación en los últimos seis meses a casi 261.000 menores, de los cuales un 44 por ciento son niñas. Además, ha establecido 2.948 centros de enseñanza temporales, ha ofrecido asistencia psicosocial a 4.238 profesores y ha participado en la rehabilitación de 219 escuelas.
Ahora, uno de los objetivos de PLAN es conseguir que 58.000 niños vuelvan a la escuela en la región del sur de Punjab. “Ha habido grandes daños en los colegios y muchas pérdidas de material escolar. Los niños han perdido meses de educación y una de nuestras prioridades es que vuelvan a aprender”, asevera Haider Yaqub, director de PLAN en Pakistán.
“Además de que vuelvan a la escuela –continúa Haider-, es vital que los niños reciban educación de calidad y estén seguros en los espacios que comparten con otros menores”.
Justo después de las devastadoras inundaciones, las peores que ha sufrido Pakistán en ochenta años y que dejaron un saldo de casi 2.000 fallecidos y 20 millones de damnificados, PLAN ofreció asistencia a 300.000 personas con la distribución de kits de supervivencia que incluyen cobijo, comida, agua limpia y sets de higiene.
PLAN trabaja en Pakistán desde 1997, ayudando a los niños y niñas a tener acceso a la educación, la salud y a una protección adecuada. La organización ha recibido 20,7 millones de dólares en donaciones y 7,8 millones en material de ayuda para la reconstrucción de Pakistán tras las inundaciones del pasado mes de julio.
FTP de Prensa Fotografías en alta resolución, imágenes de TV (con visualización previa y en
calidad broadcast), vídeo web, notas de prensa, dossieres, etc, gratuitos y sin derechos: www.planspaintv.com
Para más información Tábata Peregrín – Gerente de Comunicación
Tlf.: +34 91 524.12.22, ext.118 Móvil: 659117848
E-mail: Tabata.Peregrin@plan-international.org
Ana Llovet. Directora de Sensibilizacion (Comunicación y Campañas) Tlf. directo: +34 648410252 E-mail: Ana.LlovetBarquero@plan-international.org
Paloma Almoguera. Técnica de Comunicación
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Seis meses después de las inundaciones, la organización internacional de protección de la infancia centra su atención en la protección y la vuelta al colegio de miles de niños
La escasez de alimentos y el duro invierno en Paquistán ponen al límite a millones de niños y niñas
PLAN advierte de que, seis meses después de las peores inundaciones de Paquistán de los últimos ochenta años, la crisis continúa en el país asiático, donde la falta de comida, cobijo y las bajas temperaturas invernales dificultan la supervivencia de millones de familias y menores.
La organización internacional ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campos situados a lo largo del país desde el pasado agosto, y actualmente distribuye kits de invierno a miles de familias, que incluyen mantas, colchones y material de primera necesidad para poder resistir las bajas temperaturas.
PLAN ha facilitado el regreso a la escuela a 261.000 menores en los últimos seis meses y trabaja para que 58.000 niños y niñas puedan volver a la escuela en el sur de Punjab. Además, alerta de que las duras condiciones de las familias exponen a miles de menores a matrimonios infantiles, que, especialmente en el caso de las niñas, conllevan unos altos índices de abandono escolar.
Cuando se cumplen seis meses de las inundaciones que devastaron Paquistán, PLAN, la organización internacional de defensa de los derechos de la infancia, llama la atención sobre la situación de vulnerabilidad en la que viven los niños y niñas del país, que suponen el 48% de la población y la mitad de los cerca de 20 millones de damnificados.
Medio año después de las inundaciones que dejaron una quinta parte del país bajo el agua y en las que murieron casi 2.000 personas, 20 millones fueron afectadas y más de un millón 700 mil casas desaparecieron, la situación continúa siendo de emergencia y corre el peligro de agravarse ante las bajas temperaturas y la escasez de alimentos.
Hasta la fecha, PLAN ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campamentos situados en los distritos afectados de Muzaffargarh, Layyah, Rajanpur, en Punjab, y los distritos de Ghotki, Khair Pur and Thatta, en la región de Sindh. Entre la población desplazada se ha repartido agua y comida, se han construido bombas de extracción de agua y se ha garantizado refugio en tiendas y distribuido kits de emergencia sanitaria.
En un contexto donde los adultos no tienen capacidad para cubrir las necesidades de los menores, aumenta el riesgo de matrimonios infantiles y se disparan los índices de absentismo escolar, especialmente entre las niñas, según un estudio llevado a cabo por PLAN en conjunto con la organización “Interact Worldwide” en la región de Punjab.
“Situaciones catastróficas como la inundaciones de Paquistán no pueden caer en el olvido. Es necesario poder garantizar la alimentación, la seguridad y el acceso a la educación de millones de niños y niñas”, asegura Concha López, directora general de PLAN en España.
Como parte del programa de asistencia a la infancia que PLAN desarrolla en Paquistán, la organización vigila de cerca este tipo de prácticas, que afectan especialmente a la niñas y provocan altos grados de absentismo escolar entre las menores.
Los “Espacios de seguridad para niños”, claves para su protección y educación:
Zubaida es una niña de 8 años que vivía en el distrito de Layyah, uno de los más afectados, cuando las lluvias torrenciales comenzaron a anegar el territorio. Justo antes de que el pueblo quedase arrasado, la radio local alertó a toda la población que debían abandonar sus hogares, un mensaje que desató el pánico entre los vecinos:
“Estaba asustada porque pensaba que toda mi familia moriría”, dice Zubaida, que participa en uno de los 242 “Espacios de seguridad para los niños” (“Child Friendly Spaces”) que PLAN ha puesto en marcha en los campamentos de desplazados y localidades afectadas para que los menores puedan continuar aprendiendo y jugando atendidos por voluntarios y especialistas.
Por el momento, 12.914 niños y niñas disfrutan de estos centros, donde pueden recuperar la sensación de cotidianeidad y se sienten tranquilos, condiciones fundamentales para su recuperación emocional y la superación del trauma de la tragedia.
Sahid, de diez años, corrobora las palabras de Zubaida y asegura que su miedo y ansiedad desaparecieron cuando se unió a otros niños en estos centros: “Soy feliz ahora y ya no estoy asustado”.
Rashida, coordinador de uno de estos espacios, afirma que “al principio fue difícil restablecer la confianza en los niños; no querían venir porque temían que volviese a haber inundaciones”.
Sin embargo, Rashida planeó juegos y actividades, y los niños comenzaron a participar, dejando los malos recuerdos atrás: “fui capaz de olvidar ciertas cosas mientras jugaba y dibujaba con otros niños”, dice Hasan, de sólo siete años.
Los “Child Friendly Spaces” también son una fuente de información para los padres sobre cómo ha impactado la tragedia en los niños y cómo pueden ayudarles mejor. Asimismo, ayudan a los progenitores, especialmente a las madres, a restablecer sus vidas y a darles tiempo a cuidar de la casa mientras los menores están atendidos.
“Los desastres devastan. Algunos impactos, como el shock y el trauma, no son visibles. Estos espacios no sólo pretenden dar protección, sino ser un catalizador de su mala experiencia”, matiza Unni Krishnan.
PLAN en Pakistán: la vuelta a clase es una prioridad
En el campo de la enseñanza y en conjunción con otras organizaciones, PLAN ha facilitado el acceso a la educación en los últimos seis meses a casi 261.000 menores, de los cuales un 44 por ciento son niñas. Además, ha establecido 2.948 centros de enseñanza temporales, ha ofrecido asistencia psicosocial a 4.238 profesores y ha participado en la rehabilitación de 219 escuelas.
Ahora, uno de los objetivos de PLAN es conseguir que 58.000 niños vuelvan a la escuela en la región del sur de Punjab. “Ha habido grandes daños en los colegios y muchas pérdidas de material escolar. Los niños han perdido meses de educación y una de nuestras prioridades es que vuelvan a aprender”, asevera Haider Yaqub, director de PLAN en Pakistán.
“Además de que vuelvan a la escuela –continúa Haider-, es vital que los niños reciban educación de calidad y estén seguros en los espacios que comparten con otros menores”.
Justo después de las devastadoras inundaciones, las peores que ha sufrido Pakistán en ochenta años y que dejaron un saldo de casi 2.000 fallecidos y 20 millones de damnificados, PLAN ofreció asistencia a 300.000 personas con la distribución de kits de supervivencia que incluyen cobijo, comida, agua limpia y sets de higiene.
PLAN trabaja en Pakistán desde 1997, ayudando a los niños y niñas a tener acceso a la educación, la salud y a una protección adecuada. La organización ha recibido 20,7 millones de dólares en donaciones y 7,8 millones en material de ayuda para la reconstrucción de Pakistán tras las inundaciones del pasado mes de julio.
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Ana Llovet. Directora de Sensibilizacion (Comunicación y Campañas) Tlf. directo: +34 648410252 E-mail: Ana.LlovetBarquero@plan-international.org
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