Antama y Sebiot actualizan el cuaderno divulgativo “Plantas transgénicas”
Fundación Antama ha actualizado el cuaderno divulgativo “Plantas transgénicas”, editado en colaboración con la Sociedad Española de Biotecnología (Sebiot). La publicación se encuentra dentro de la serie “Biotecnología en pocas palabras”, constituida por otras tres publicaciones que abordan la aplicación de las nuevas tecnologías en materias de medio ambiente, salud y alimentación.
El objetivo principal de esta publicación es el de aclarar las dudas y tópicos que surgen al hablar de los cultivos transgénicos. Para ello se ha contado con un nutrido grupo de científicos pertenecientes a diversos organismos como el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), universidades españolas o técnicos expertos en esta cuestión.
El texto actualizado recoge, entre otras cosas, el número de hectáreas cultivadas con transgénicos en 2006. Las cifras reflejan como el año pasado, el cultivo de OMGs aumentó un 13%, lo que refleja que la cifra de hectáreas cultivadas ha ascendido a 102 millones.
Además, se ha actualizado todo lo referente a legislación: las modificaciones genéticas autorizadas, el proceso y los trámites para autorizar una nueva modificación genética, la importancia de estos cultivos y el acceso de los consumidores a este tipo de productos.
El cuaderno va acompañado de un pequeño glosario con los términos más utilizados cuando se habla de biotecnología y explica de manera clara y sencilla cuestiones como qué es la ingeniería genética, cómo se lleva a cabo el proceso de formación de una planta transgénica o el tipo de aplicaciones que desarrolla la biotecnología agraria. También, aclara cómo determinar si una planta es transgénica o no, en qué medida se diferencian de las variedades de cultivo convencional o cuáles son sus ventajas.
Es posible acceder a la versión actualizada de este cuaderno a través de la página Web de Antama, www.antama.es, y la de Sebiot, www.sebiot.org
Es una información de la Fundación Antama
http://www.antama.es
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miércoles, 12 de diciembre de 2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
La biotecnología no debe ‘tirar la toalla ni perder la esperanza" según el MAPA
La biotecnología no debe ‘tirar la toalla ni perder la esperanza’
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) animó ayer a seguir
luchando en el campo de la Biotecnología “sin tirar la toalla ni perder la
esperanza” ya que con el trabajo de todos “se acabará imponiendo la razón
para dar una alimentación mejor a la sociedad”. Así lo afirmó José Abellán,
Vicesecretario General Técnico del Ministerio, quien resaltó las ventajas de las
variedades modificadas genéticamente en las zonas con plaga de taladro.
Los conocimientos adquiridos en los estudios para la aprobación de un producto modificado genéticamente y en la
fase comercial con los planes de Seguimiento fueron analizados ayer en la
Jornada Impacto ambiental de las variedades de maíz Bt cultivadas en España’.
El acto, organizado por Foro Agrario y el Master Universitario de Biotecnología
Agroforestal de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con la
Fundación Antama, contó con la presencia de científicos y autoridades que
unieron su voz para desmitificar una tecnología de futuro que ha de ser conocida
por la sociedad tal y como es.
En este marco, José Abellán animó a todos los asistentes al acto a trabajar para
que los productos modificados genéticamente “se vendan en positivo y hagan la
realidad más atractiva a los ciudadanos” destruyendo la falsa imagen que se ha
levantado en los últimos tiempos sobre la biotecnología. “Se impondrá la razón
para dar una alimentacion mejor a la sociedad”, puntualizó.
En relación con la coexistencia entre productos convencionales, transgénicos y
ecológicos, una realidad que se lleva desarrollando en España desde hace diez
años, abogó por la creación de “un marco jurídico sin imposiciones, basado en la
preferencia de los propios consumidores” e hizo hincapié en la necesidad de
realizar un análisis “sereno y pensado” de esta normativa.
Por su parte, el Profesor Joachim Schiemann , miembro del Panel científico sobre
OMGs de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), expuso los
exhaustivos controles a los que son sometidos los eventos de maíz modificado
genéticamente, como los maíces Bt11 y 1507, antes de contar con el informe
final de la EFSA. En este marco destacó que la probabilidad de que tengan
alguna clase de impacto en el medio ambiente “no es distinta de las que pueda
producir el maíz tradicional”. Por ello, el Dr. Schiemman comentó la carta
abierta de la Federación Europea de Biotecnología al Comisario europeo de
Medioambiente, Stavros Dimas resaltando que no ha presentado ningún estudio
científico que impida la aprobación de estos eventos.
En esta línea, el Dr. Pedro Castañera, investigador del Centro de Investigaciones
Biológicas (CSIC), explicó de forma detallada los ensayos sobre impacto
ambiental del maíz Bt que ha llevado a cabo su departamento en los últimos
años. Castañera subrayó que desde el punto de vista científico “no es fácil
comprender” las razones de rechazo a los organismos modificados
genéticamente.
Al acto también asistieron varios expertos en temas medioambientales, agrícolas
y legislativos”. Entre ellos la Profesora Pilar Carbonero, catedrática de la Escuela
Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y la Dra. Ana Fresno, presidenta de
la Comisión Nacional de Bioseguridad. Todos ellos destacaron que el proceso
para la aprobación de este tipo de cultivos en la Unión Europea es “riguroso y
transparente” y reconocieron que aunque “el riesgo cero no existe”, hoy por hoy
las variedades convencionales se someten a controles menos rigurosos que los
exigidos para las variedades modificadas genéticamente.
Es una información de la oficina de prensa de la Fundación Antama
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) animó ayer a seguir
luchando en el campo de la Biotecnología “sin tirar la toalla ni perder la
esperanza” ya que con el trabajo de todos “se acabará imponiendo la razón
para dar una alimentación mejor a la sociedad”. Así lo afirmó José Abellán,
Vicesecretario General Técnico del Ministerio, quien resaltó las ventajas de las
variedades modificadas genéticamente en las zonas con plaga de taladro.
Los conocimientos adquiridos en los estudios para la aprobación de un producto modificado genéticamente y en la
fase comercial con los planes de Seguimiento fueron analizados ayer en la
Jornada Impacto ambiental de las variedades de maíz Bt cultivadas en España’.
El acto, organizado por Foro Agrario y el Master Universitario de Biotecnología
Agroforestal de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con la
Fundación Antama, contó con la presencia de científicos y autoridades que
unieron su voz para desmitificar una tecnología de futuro que ha de ser conocida
por la sociedad tal y como es.
En este marco, José Abellán animó a todos los asistentes al acto a trabajar para
que los productos modificados genéticamente “se vendan en positivo y hagan la
realidad más atractiva a los ciudadanos” destruyendo la falsa imagen que se ha
levantado en los últimos tiempos sobre la biotecnología. “Se impondrá la razón
para dar una alimentacion mejor a la sociedad”, puntualizó.
En relación con la coexistencia entre productos convencionales, transgénicos y
ecológicos, una realidad que se lleva desarrollando en España desde hace diez
años, abogó por la creación de “un marco jurídico sin imposiciones, basado en la
preferencia de los propios consumidores” e hizo hincapié en la necesidad de
realizar un análisis “sereno y pensado” de esta normativa.
Por su parte, el Profesor Joachim Schiemann , miembro del Panel científico sobre
OMGs de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), expuso los
exhaustivos controles a los que son sometidos los eventos de maíz modificado
genéticamente, como los maíces Bt11 y 1507, antes de contar con el informe
final de la EFSA. En este marco destacó que la probabilidad de que tengan
alguna clase de impacto en el medio ambiente “no es distinta de las que pueda
producir el maíz tradicional”. Por ello, el Dr. Schiemman comentó la carta
abierta de la Federación Europea de Biotecnología al Comisario europeo de
Medioambiente, Stavros Dimas resaltando que no ha presentado ningún estudio
científico que impida la aprobación de estos eventos.
En esta línea, el Dr. Pedro Castañera, investigador del Centro de Investigaciones
Biológicas (CSIC), explicó de forma detallada los ensayos sobre impacto
ambiental del maíz Bt que ha llevado a cabo su departamento en los últimos
años. Castañera subrayó que desde el punto de vista científico “no es fácil
comprender” las razones de rechazo a los organismos modificados
genéticamente.
Al acto también asistieron varios expertos en temas medioambientales, agrícolas
y legislativos”. Entre ellos la Profesora Pilar Carbonero, catedrática de la Escuela
Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y la Dra. Ana Fresno, presidenta de
la Comisión Nacional de Bioseguridad. Todos ellos destacaron que el proceso
para la aprobación de este tipo de cultivos en la Unión Europea es “riguroso y
transparente” y reconocieron que aunque “el riesgo cero no existe”, hoy por hoy
las variedades convencionales se someten a controles menos rigurosos que los
exigidos para las variedades modificadas genéticamente.
Es una información de la oficina de prensa de la Fundación Antama
jueves, 22 de noviembre de 2007
Científicos y agricultores piden racionalidad a las autoridades y un impulso para no perder el tren de la Biotecnología agroalimentaria
Científicos y agricultores piden racionalidad a las autoridades y un impulso para no perder el tren de la Biotecnología agroalimentaria
En la jornada de prensa celebrada ayer por el Instituto de Cuestiones Agrarias y Ambientales (ICAM), técnicos, científicos y agricultores valoraron los diez años de coexistencia entre cultivos modificados genéticamente, convencionales y ecológicos. También pidieron a las autoridades más racionalidad a la hora de legislar esta coexistencia para que no suponga un freno al desarrollo de la Biotecnología agraria en España
(Sevilla, 21 de noviembre de 2007). Los diez años de coexistencia entre cultivos de maíz modificado genéticamente, convencionales y ecológicos fueron analizados y valorados ayer en una jornada de prensa, coincidiendo con la III Conferencia Internacional sobre coexistencia de cultivos modificados genéticamente y convencionales en la cadena alimentaria (GMCC 07), coordinada por el Joint Research Center (JRC) de la Unión Europea. Este evento fue organizado por el Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales (ICAM) y contó con colaboración de Fundación Antama.
Participaron en la jornada José Ignacio Cubero, catedrático de Genética de la Universidad de Córdoba, Ricardo Serra, vicepresidente de ICAM, y Gonzalo Niubó y Javier Fernández, ambos agricultores y representantes del grupo Probio. Todos ellos pidieron racionalidad a las autoridades españolas y comunitarias a la hora de legislar la coexistencia de cultivos, para que esta normativa no suponga una importante barrera al desarrollo de la Biotecnología agroalimentaria en nuestro país.
José Ignacio Cubero remarcó que la regulación de la coexistencia de cultivos sólo tiene consecuencias económicas y comerciales, no de seguridad. “Cuando una semilla modificada genéticamente sale al mercado es porque ha superado los más estrictos controles de seguridad”, afirmó.
Abogó por la necesidad de asumir las novedades que la tecnología ofrece al desarrollo de la agricultura como ya lo han hecho “todos los agricultores españoles que han sembrado 75.000 hectáreas de maíz modificado genéticamente en la última campaña”.
Según el vicepresidente del ICAM, Ricardo Serra, “hay que dejar que los científicos hablen, y sacar lo emocional del debate sobre los organismos modificados genéticamente”. “Aquí todos somos ecologistas, porque la sostenibilidad del medio ambiente depende en gran medida de los agricultores, ya que es nuestro medio de vida”, añadió.
Por su parte, el agricultor sevillano Javier Fernández, presentó Probio como “un grupo de agricultores profesionales que defendemos la Biotecnología como un nuevo horizonte para la agricultura y el medio ambiente”. También intevino Gonzalo Niubó, quien lleva 45 años como agricultor, y desde 2003 cultivando maíz Bt. Niubó apostó por la Biotecnología como “la esperanza de futuro que necesitaba la agricultura para no perder el tren de la modernidad”.
Visita a un campo de maíz
Durante la segunda parte de esta jornada se desarrollaron los resultados de un ensayo realizado en un campo de maíz cercano a Sevilla. En este campo se ha cultivado maíz blanco rodeado de maíz amarillo para estudiar el flujo de polen entre siembras comerciales y la distancia ideal para evitar la presencia accidental de maíz modificado genéticamente en un campo de maíz convencional.
Según los resultados analizados, a 9 metros de distancia el porcentaje de maíz Bt es de 0,89%, por debajo del límite en el que es obligatorio etiquetar este maíz como modificado genéticamente. Por ello, una distancia de entre 10 y 25 metros resulta suficiente para garantizar la coexistencia de ambos cultivos.
Más información:
Elena Fernández Guiral/ Alfredo López Zamora
(91) 638 98 13
fguiral@fundacion-antama.org
alfredolzamora@fundacion-antama.org
En la jornada de prensa celebrada ayer por el Instituto de Cuestiones Agrarias y Ambientales (ICAM), técnicos, científicos y agricultores valoraron los diez años de coexistencia entre cultivos modificados genéticamente, convencionales y ecológicos. También pidieron a las autoridades más racionalidad a la hora de legislar esta coexistencia para que no suponga un freno al desarrollo de la Biotecnología agraria en España
(Sevilla, 21 de noviembre de 2007). Los diez años de coexistencia entre cultivos de maíz modificado genéticamente, convencionales y ecológicos fueron analizados y valorados ayer en una jornada de prensa, coincidiendo con la III Conferencia Internacional sobre coexistencia de cultivos modificados genéticamente y convencionales en la cadena alimentaria (GMCC 07), coordinada por el Joint Research Center (JRC) de la Unión Europea. Este evento fue organizado por el Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales (ICAM) y contó con colaboración de Fundación Antama.
Participaron en la jornada José Ignacio Cubero, catedrático de Genética de la Universidad de Córdoba, Ricardo Serra, vicepresidente de ICAM, y Gonzalo Niubó y Javier Fernández, ambos agricultores y representantes del grupo Probio. Todos ellos pidieron racionalidad a las autoridades españolas y comunitarias a la hora de legislar la coexistencia de cultivos, para que esta normativa no suponga una importante barrera al desarrollo de la Biotecnología agroalimentaria en nuestro país.
José Ignacio Cubero remarcó que la regulación de la coexistencia de cultivos sólo tiene consecuencias económicas y comerciales, no de seguridad. “Cuando una semilla modificada genéticamente sale al mercado es porque ha superado los más estrictos controles de seguridad”, afirmó.
Abogó por la necesidad de asumir las novedades que la tecnología ofrece al desarrollo de la agricultura como ya lo han hecho “todos los agricultores españoles que han sembrado 75.000 hectáreas de maíz modificado genéticamente en la última campaña”.
Según el vicepresidente del ICAM, Ricardo Serra, “hay que dejar que los científicos hablen, y sacar lo emocional del debate sobre los organismos modificados genéticamente”. “Aquí todos somos ecologistas, porque la sostenibilidad del medio ambiente depende en gran medida de los agricultores, ya que es nuestro medio de vida”, añadió.
Por su parte, el agricultor sevillano Javier Fernández, presentó Probio como “un grupo de agricultores profesionales que defendemos la Biotecnología como un nuevo horizonte para la agricultura y el medio ambiente”. También intevino Gonzalo Niubó, quien lleva 45 años como agricultor, y desde 2003 cultivando maíz Bt. Niubó apostó por la Biotecnología como “la esperanza de futuro que necesitaba la agricultura para no perder el tren de la modernidad”.
Visita a un campo de maíz
Durante la segunda parte de esta jornada se desarrollaron los resultados de un ensayo realizado en un campo de maíz cercano a Sevilla. En este campo se ha cultivado maíz blanco rodeado de maíz amarillo para estudiar el flujo de polen entre siembras comerciales y la distancia ideal para evitar la presencia accidental de maíz modificado genéticamente en un campo de maíz convencional.
Según los resultados analizados, a 9 metros de distancia el porcentaje de maíz Bt es de 0,89%, por debajo del límite en el que es obligatorio etiquetar este maíz como modificado genéticamente. Por ello, una distancia de entre 10 y 25 metros resulta suficiente para garantizar la coexistencia de ambos cultivos.
Más información:
Elena Fernández Guiral/ Alfredo López Zamora
(91) 638 98 13
fguiral@fundacion-antama.org
alfredolzamora@fundacion-antama.org
jueves, 13 de septiembre de 2007
España aumenta en un 40% la superficie cultivada con maíz MG en 2007, rebasando las 75.000 hectáreas
EN EL 10º AÑO DE CULTIVO COMERCIAL EN ESPAÑA:
España aumenta en un 40% la superficie cultivada con maíz MG en 2007, rebasando las 75.000 hectáreas
Más de la mitad del maíz sembrado en Cataluña es de origen biotecnológico, que ya ocupa en la región unas 23.000 hectáreas ● Extremadura y Navarra han triplicado y duplicado, respectivamente, su superficie dedicada a estas variedades
(Madrid, 11 de septiembre de 2007).- España ha aumentado en un 40% la superficie cultivada con maíz mejorado genéticamente (MG) en 2007 con respecto al año anterior y alcanza las 75.148 hectáreas, en la décima campaña de cultivos biotecnológicos en el país, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). El año pasado se contabilizaron 53.667 hectáreas. Más de la mitad del maíz sembrado en Cataluña este año es de origen biotecnológico y se extiende por más de 23.000 hectáreas. Dos comunidades han triplicado y doblado, respectivamente, su superficie sembrada con variedades mejoradas genéticamente: Extremadura y Navarra.
El cultivo de maíz Bt, mejorado para contrarrestar la plaga del taladro, representa en esta campaña el 21,3% del total de maíz sembrado en España, que alcanza de forma global las 352.060 hectáreas, de acuerdo con datos del MAPA. En Aragón, donde la producción de maíz alcanza las 90.830 hectáreas, ha aumentado la superficie sembrada con maíz Bt hasta representar el 39,5% del total, es decir, 35.860 hectáreas. Cataluña pasa de las 20.365 hectáreas del año pasado a 23.013 en esta campaña, que significa un 53,60% del total en la comunidad autónoma, la mayor proporción comparativa de toda España.
Nueve comunidades han aumentado las hectáreas dedicadas a maíz MG con respecto al año anterior: Además de Aragón y Cataluña, Extremadura alcanza las 6.460, tres veces más que en 2006, cuando registró algo más de 2.000. Por su parte, Navarra dobla la superficie, que la anterior campaña era de 2.821 hectáreas y en 2007 alcanza las 5.327, lo mismo que Andalucía, aunque en menor medida, ya que el año pasado logró 298 hectáreas y ahora roza las 600.
Asimismo, Madrid contabiliza unas 200 hectáreas, frente a las 80 del año anterior, y tres regiones que en 2006 no cultivaron variedades transgénicas lo han hecho este año: Murcia, Castilla y León y Baleares.
Satisfacción de los agricultores
La Fundación Antama aplaude la transparencia del Ministerio de Agricultura al comunicar estos datos, y resalta que la consolidación del cultivo del maíz Bt es fruto de la satisfacción de los miles de agricultores que han decidido sembrar variedades mejoradas genéticamente, más productivas, saludables y respetuosas con el medio ambiente, gracias al ahorro de agua y las disminución de emisiones de CO2 que implica el uso de este tipo de maíz.
Además, este aumento se enmarca dentro de la trayectoria de otros países, como Francia, donde este año se ha cuadriplicado la superficie cultivada con maíz transgénico: 21.000 hectáreas, frente a las 5.000 de la campaña anterior. Actualmente, además de estos dos, otros seis países europeos cultivan productos biotecnológicos: Portugal, Alemania, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Polonia.
Es una información de la oficina de prensa de la Fundación Antama
www.antama.es
España aumenta en un 40% la superficie cultivada con maíz MG en 2007, rebasando las 75.000 hectáreas
Más de la mitad del maíz sembrado en Cataluña es de origen biotecnológico, que ya ocupa en la región unas 23.000 hectáreas ● Extremadura y Navarra han triplicado y duplicado, respectivamente, su superficie dedicada a estas variedades
(Madrid, 11 de septiembre de 2007).- España ha aumentado en un 40% la superficie cultivada con maíz mejorado genéticamente (MG) en 2007 con respecto al año anterior y alcanza las 75.148 hectáreas, en la décima campaña de cultivos biotecnológicos en el país, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). El año pasado se contabilizaron 53.667 hectáreas. Más de la mitad del maíz sembrado en Cataluña este año es de origen biotecnológico y se extiende por más de 23.000 hectáreas. Dos comunidades han triplicado y doblado, respectivamente, su superficie sembrada con variedades mejoradas genéticamente: Extremadura y Navarra.
El cultivo de maíz Bt, mejorado para contrarrestar la plaga del taladro, representa en esta campaña el 21,3% del total de maíz sembrado en España, que alcanza de forma global las 352.060 hectáreas, de acuerdo con datos del MAPA. En Aragón, donde la producción de maíz alcanza las 90.830 hectáreas, ha aumentado la superficie sembrada con maíz Bt hasta representar el 39,5% del total, es decir, 35.860 hectáreas. Cataluña pasa de las 20.365 hectáreas del año pasado a 23.013 en esta campaña, que significa un 53,60% del total en la comunidad autónoma, la mayor proporción comparativa de toda España.
Nueve comunidades han aumentado las hectáreas dedicadas a maíz MG con respecto al año anterior: Además de Aragón y Cataluña, Extremadura alcanza las 6.460, tres veces más que en 2006, cuando registró algo más de 2.000. Por su parte, Navarra dobla la superficie, que la anterior campaña era de 2.821 hectáreas y en 2007 alcanza las 5.327, lo mismo que Andalucía, aunque en menor medida, ya que el año pasado logró 298 hectáreas y ahora roza las 600.
Asimismo, Madrid contabiliza unas 200 hectáreas, frente a las 80 del año anterior, y tres regiones que en 2006 no cultivaron variedades transgénicas lo han hecho este año: Murcia, Castilla y León y Baleares.
Satisfacción de los agricultores
La Fundación Antama aplaude la transparencia del Ministerio de Agricultura al comunicar estos datos, y resalta que la consolidación del cultivo del maíz Bt es fruto de la satisfacción de los miles de agricultores que han decidido sembrar variedades mejoradas genéticamente, más productivas, saludables y respetuosas con el medio ambiente, gracias al ahorro de agua y las disminución de emisiones de CO2 que implica el uso de este tipo de maíz.
Además, este aumento se enmarca dentro de la trayectoria de otros países, como Francia, donde este año se ha cuadriplicado la superficie cultivada con maíz transgénico: 21.000 hectáreas, frente a las 5.000 de la campaña anterior. Actualmente, además de estos dos, otros seis países europeos cultivan productos biotecnológicos: Portugal, Alemania, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Polonia.
Es una información de la oficina de prensa de la Fundación Antama
www.antama.es
martes, 10 de julio de 2007
Champiñones geneticamente modificados, la base de nuevos farmacos
Los champiñones MG, la base de los nuevos fármacos
Pennsylvania promueve champiñones transgénicos mejorados genéticamente como fuente de medicinas hasta hoy desconocidas
(Madrid, 10 de julio de 2007).- Estudios de investigación básica desarrollados en Estados Unidos, en la Universidad de Pennsylvania, abren una nueva puerta en el mundo de la farmacología gracias a los champiñones. Los últimos estudios revelan avances derivados de sustancias producidas por champiñones de cepas transgénicas y hablan de la capacidad de producción de este producto, muy superior a la especie cultivada de forma tradicional.
El Agáricus bisporus –el popular champiñón- ofrece muy buenas perspectivas con la inserción genética dirigida que se produce en los laboratorios que trabajan con transgénicos. El proceso favorece que este hongo distribuido por todo el mundo incremente su riqueza en la producción de determinados géneros como precursores de vacunas o anticuerpos monoclonales, con ilimitadas direcciones y líneas de investigación por su aplicación práctica en diferentes terapias, según recoge la web agraria Agrodigital.
El champiñón es un hongo comestible que presenta un importante atractivo gastronómico lo que le permite incrementar sus cifras anuales de cultivo y consumo sin el menor esfuerzo. Ahora, estudios como el citado de la Universidad estatal de Pennsylvania y dirigido por el profesor Charles P. Romaine, sugieren que el desarrollo genético de cepas más productivas puede beneficiar de forma muy relevante en otros campos, como el sanitario.
Mediante la manipulación de la carga cromosómica del champiñón con Agrobacterium se ha obtenido una variedad del hongo muy resistente perfectamente identificada mediante marcadores químicos.
Los científicos inmersos en la investigación confirman que estas modificaciones podrían asegurar una mayor producción de proteínas terapéuticas como hormonas tipo insulina, enzimas, anticuerpos monoclonales y vacunas e incluso facilitar la generación de biocombustibles a partir de deshechos en los que se promueva la germinación y el cultivo de estos champiñones de rápido y seguro crecimiento.
Las aplicaciones de esta nueva técnica, con champiñones transformados, permiten generar grandes expectativas en coordinación con el proyecto genoma cuyo objetivo prioritario es la resolución de más de quinientas enfermedades para las que todavía se busca el tratamiento más adecuado.
La fabricación rutinaria a escala industrial de proteínas de alto interés terapéutico es el paso siguiente de este importante avance científico originado en la mejora del rendimiento y capacidad productiva del más popular de los hongos, el pequeño y exquisito champiñón.
Es una información de la Fundación Antama
www.antama.es
Pennsylvania promueve champiñones transgénicos mejorados genéticamente como fuente de medicinas hasta hoy desconocidas
(Madrid, 10 de julio de 2007).- Estudios de investigación básica desarrollados en Estados Unidos, en la Universidad de Pennsylvania, abren una nueva puerta en el mundo de la farmacología gracias a los champiñones. Los últimos estudios revelan avances derivados de sustancias producidas por champiñones de cepas transgénicas y hablan de la capacidad de producción de este producto, muy superior a la especie cultivada de forma tradicional.
El Agáricus bisporus –el popular champiñón- ofrece muy buenas perspectivas con la inserción genética dirigida que se produce en los laboratorios que trabajan con transgénicos. El proceso favorece que este hongo distribuido por todo el mundo incremente su riqueza en la producción de determinados géneros como precursores de vacunas o anticuerpos monoclonales, con ilimitadas direcciones y líneas de investigación por su aplicación práctica en diferentes terapias, según recoge la web agraria Agrodigital.
El champiñón es un hongo comestible que presenta un importante atractivo gastronómico lo que le permite incrementar sus cifras anuales de cultivo y consumo sin el menor esfuerzo. Ahora, estudios como el citado de la Universidad estatal de Pennsylvania y dirigido por el profesor Charles P. Romaine, sugieren que el desarrollo genético de cepas más productivas puede beneficiar de forma muy relevante en otros campos, como el sanitario.
Mediante la manipulación de la carga cromosómica del champiñón con Agrobacterium se ha obtenido una variedad del hongo muy resistente perfectamente identificada mediante marcadores químicos.
Los científicos inmersos en la investigación confirman que estas modificaciones podrían asegurar una mayor producción de proteínas terapéuticas como hormonas tipo insulina, enzimas, anticuerpos monoclonales y vacunas e incluso facilitar la generación de biocombustibles a partir de deshechos en los que se promueva la germinación y el cultivo de estos champiñones de rápido y seguro crecimiento.
Las aplicaciones de esta nueva técnica, con champiñones transformados, permiten generar grandes expectativas en coordinación con el proyecto genoma cuyo objetivo prioritario es la resolución de más de quinientas enfermedades para las que todavía se busca el tratamiento más adecuado.
La fabricación rutinaria a escala industrial de proteínas de alto interés terapéutico es el paso siguiente de este importante avance científico originado en la mejora del rendimiento y capacidad productiva del más popular de los hongos, el pequeño y exquisito champiñón.
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miércoles, 20 de junio de 2007
Entender la Biotecnología
Entender la Biotecnología
Maria Antonia Muñoz de Malajovich publica “Biotecnología”, un libro que relata de manera didáctica los fundamentos de la Biotecnología y sus diversas aplicaciones
(Madrid, 19 de junio de 2007)- La Editorial Universidad Nacional de Quilmas, con la ayuda del Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología (ArgenBio), presenta Biotecnología, un libro escrito por la doctora en genética Maria Antonia Muñoz de Malajovich y que explica de forma didáctica los fundamentos de la Biotecnología y sus aplicaciones.
Desde este libro, Muñoz de Malajovich defiende que “no existe ninguna posibilidad de construir una sociedad moderna si sus integrantes ignoran los aspectos más generales de la ciencia y la tecnología”. La autora explica así la necesidad de un libro como este, en el que se brinda una visión abierta y dinámica de la Biotecnología como ciencia del siglo XXI.
En su obra, Muñoz de Malajovich desarrolla su enseñanza de manera secuencial, ya que primero define la Biotecnología para, posteriormente, poder dar paso a sus fundamentos (nos explica temas relacionados con la genética y transferencia de genes, entre otras cosas) y, finalmente, concretar sus usos y aplicaciones industriales, agrícolas, pecuarias, alimentarias, medio ambientales y energéticas.
Entre otras cuestiones, la autora habla de las aplicaciones en la salud y nos aporta datos sobre los efectos y usos de la Biotecnología y seguridad alimentaria. De esta forma, la autora informa acerca de cómo se evalúan los riesgos potenciales y de cómo funciona el etiquetado de los transgénicos.
Asimismo, la doctora se preocupa de la protección de la biodiversidad y nos habla acerca del Protocolo de Cartagena de Bioseguridad, de cómo se reducen los residuos, del Protocolo de Kyoto y las emisiones de metano, etcétera.
Biotecnología es un libro que pretende ayudar en la formación social del modo más simple posible. Se trata de una obra que acerca más esta ciencia y ayuda a entender la influencia que ejerce sobre diversos aspectos del quehacer humano. No sólo bucea en los fundamentos de la disciplina, sino que también profundiza en sus diversas aplicaciones y nos recuerda que lo bueno de una tecnología es lo bueno que se hace con ella.
Según Daniel Gómez, que hizo la presentación del libro, “en nuestros países, en esta etapa del desarrollo histórico, el conocimiento se ha constituido en un elemento central del nuevo paradigma social y productivo vigente, re significando el valor social de la formación.” Y ahí es precisamente donde Biotecnología aporta su grano de arena, ya que su autora nos brinda la oportunidad de entender esta ciencia para así poder hacer juicios de valor consecuentes.
Es una información de la Fundación Antama
Solicitud de ejemplares y contacto:
Alejandro González/ Virginia Vega
Fundación Antama
Tel: (91) 638-98-13
e-mail: a.gonzalez.antama@gmail.com
visite nuestra web: www.antama.es
Maria Antonia Muñoz de Malajovich publica “Biotecnología”, un libro que relata de manera didáctica los fundamentos de la Biotecnología y sus diversas aplicaciones
(Madrid, 19 de junio de 2007)- La Editorial Universidad Nacional de Quilmas, con la ayuda del Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología (ArgenBio), presenta Biotecnología, un libro escrito por la doctora en genética Maria Antonia Muñoz de Malajovich y que explica de forma didáctica los fundamentos de la Biotecnología y sus aplicaciones.
Desde este libro, Muñoz de Malajovich defiende que “no existe ninguna posibilidad de construir una sociedad moderna si sus integrantes ignoran los aspectos más generales de la ciencia y la tecnología”. La autora explica así la necesidad de un libro como este, en el que se brinda una visión abierta y dinámica de la Biotecnología como ciencia del siglo XXI.
En su obra, Muñoz de Malajovich desarrolla su enseñanza de manera secuencial, ya que primero define la Biotecnología para, posteriormente, poder dar paso a sus fundamentos (nos explica temas relacionados con la genética y transferencia de genes, entre otras cosas) y, finalmente, concretar sus usos y aplicaciones industriales, agrícolas, pecuarias, alimentarias, medio ambientales y energéticas.
Entre otras cuestiones, la autora habla de las aplicaciones en la salud y nos aporta datos sobre los efectos y usos de la Biotecnología y seguridad alimentaria. De esta forma, la autora informa acerca de cómo se evalúan los riesgos potenciales y de cómo funciona el etiquetado de los transgénicos.
Asimismo, la doctora se preocupa de la protección de la biodiversidad y nos habla acerca del Protocolo de Cartagena de Bioseguridad, de cómo se reducen los residuos, del Protocolo de Kyoto y las emisiones de metano, etcétera.
Biotecnología es un libro que pretende ayudar en la formación social del modo más simple posible. Se trata de una obra que acerca más esta ciencia y ayuda a entender la influencia que ejerce sobre diversos aspectos del quehacer humano. No sólo bucea en los fundamentos de la disciplina, sino que también profundiza en sus diversas aplicaciones y nos recuerda que lo bueno de una tecnología es lo bueno que se hace con ella.
Según Daniel Gómez, que hizo la presentación del libro, “en nuestros países, en esta etapa del desarrollo histórico, el conocimiento se ha constituido en un elemento central del nuevo paradigma social y productivo vigente, re significando el valor social de la formación.” Y ahí es precisamente donde Biotecnología aporta su grano de arena, ya que su autora nos brinda la oportunidad de entender esta ciencia para así poder hacer juicios de valor consecuentes.
Es una información de la Fundación Antama
Solicitud de ejemplares y contacto:
Alejandro González/ Virginia Vega
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Tel: (91) 638-98-13
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